Tan solo un Avemaría
El proyecto de la Madonna del Cenacolo quiere ser una invitación a todos los peregrinos que pasen por la Comunidad Cenáculo de Medjugorje a ofrecer una oración ante esta imagen por los chicos que han dicho “Sí” al Señor y han emprendido el camino de las tinieblas a la Luz.
Tan solo un Avemaría es sufíciente para empezar a cambiar los corazones. Tan solo un Avemaría ante la Madonna del Cenacolo puede dar el fruto que anhelan estos chicos en todas las casas de la Comunidad Cenáculo del mundo.
Este es el propósito del proyecto: que la Madonna del Cenacolo se encuentre en un lugar de recogimiento y oración para que los peregrinos y amigos de la Comunidad oren ante esta Madre y ofrezcan, al menos, un Avemaría por los chicos y chicas de la Comunidad Cenáculo.
Tan solo un Avemaría ofrecido de corazón por los millones de peregrinos que llegamos cada año a Medjugorje puede conmover al Cielo para que se derrame la Misericordia de Dios.



«Se les aparecieron lenguas como de fuego y se posaban sobre cada uno de ellos. Y todos se llenaron de Espíritu Santo» Hch, 2, 3-4


Concepto iconográfico
La Madonna del Cenacolo representa a la madre de Jesús, María de Nazaret, el día de Pentecostés, en el momento en el que espera, en el Cenáculo, la venida del Espíritu Santo.
“Se les aparecieron lenguas como de fuego que se distribuían y se posaban sobre cada uno de ellos. Y todos se llenaron del Espíritu Santo” (Hch. 2, 3-4).
Ese momento fue el que marcó el comienzo de la Iglesia, la comunidad cristiana y la expansión de la fe en Cristo. Por ello, esta representación de la Virgen cobra especial sentido en la Comunidad Cenáculo, pues la venida del Espíritu Santo inspira a los chicos y chicas de la Comunidad a un nuevo renacer en Cristo, renovando su interior.
La escultura de la Madonna se presenta orante. “Todos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos” (Hch. 1,14).
La figura, con sus manos, forma una flecha que apunta al cielo sobre su cabeza, lugar donde se presenta la paloma del Espíritu Santo.
Asimismo, con esta escultura se pretende rendir tributo a la presencia de la Gospa en Medjugorje, atendiendo especialmente a la vida de oración que ella nos propone: “Queridos hijos, os invito a rezar el Rosario de tal manera, que se convierta para vosotros en un compromiso que estéis dispuestos a cumplir con alegría”
La Madonna del Cenacolo tiene un porte realista, representando a una mujer humilde, cercana, con cuidados detalles de sus manos, rostro y manto. Con la expresión de una mujer real, con una mirada dulce, la de María de Nazaret, llena de misericordia y amor por sus hijos.
El color del acabado de la pieza es blanco, símbolo de pureza. La figura está posada sobre una piedra, como Ella lo hizo cuando pisaba sobre las rocas del Gólgota o el Podbrdo. Esta roca simboliza el cimiento sólido para construir una nueva vida.
La Madonna aplasta con su pie la serpiente, iconografía del pecado y el mal. La Santísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de culpa original desde el primer instante de su Concepción, por gracia de Dios Omnipotente, así que el acto de pisar la serpiente contiene una promesa de salvación.
La escultura de la Virgen se corona sobre su cabeza con una paloma, símbolo iconográfico del Espíritu Santo. Con las alas desplegadas, la paloma iluminará la escena con su resplandor, desde la puesta de sol hasta el amanecer, haciendo visible al Espíritu Santo en una vigilia permanente. Se recuerda así, también, el acto litúrgico, en el que la comunidad permanece en vigilia y oración en la espera de Pentecostés.
Cómo se hizo la Madonna del Cenacolo


